Neurocirujano en Monterrey
Cirugía de Tumores Cerebrales
y Enfermedad Cerebrovascular
Dr. José Luis Andrade Valencia · Neurocirujano certificado por el CMCN
¿Le encontraron un tumor, un aneurisma o una lesión de base de cráneo? El Dr. Andrade revisa sus estudios de imagen y le explica con claridad qué tiene, si necesita vigilancia, cirugía, tratamiento endovascular o radiocirugía, y qué riesgos y beneficios tiene cada opción. Atiende toda la patología neuroquirúrgica vascular, incluido el evento vascular cerebral (EVC), además de epilepsia que no responde a medicamentos y padecimientos de columna, con técnicas mínimamente invasivas cuando son adecuadas. Puede enviar sus estudios por WhatsApp antes de la consulta.
¿Cuándo acudir por
un tumor o una lesión vascular?
Un hallazgo en una resonancia, una cefalea intensa o un diagnóstico de aneurisma generan, con frecuencia, mucha incertidumbre. El primer paso es entender exactamente qué muestra el estudio y qué opciones existen antes de tomar cualquier decisión.
Tumor o lesión encontrada en una resonancia o tomografía
Un hallazgo incidental no siempre requiere tratamiento inmediato; primero debe caracterizarse con precisión.
Dolor de cabeza intenso, de inicio súbito o progresivo
Puede tener múltiples causas; algunas requieren descartar patología estructural o vascular subyacente.
Debilidad, alteración del habla o de la visión
Los déficits focales orientan hacia la localización de una lesión y su posible causa.
Aneurisma, malformación arteriovenosa o cavernoma
Muchos se detectan de forma incidental; el riesgo y las opciones de manejo deben valorarse caso por caso.
Alteraciones hormonales o de la visión
Pueden relacionarse con un tumor hipofisario que requiere valoración conjunta con endocrinología.
Ya cuenta con un diagnóstico y desea revisar sus opciones
Revisar sus estudios permite explicarle con claridad las alternativas de manejo disponibles.
Cirugía de tumores cerebrales,
de base de cráneo y de columna
La conducta ante un tumor del sistema nervioso depende de su tipo, tamaño, localización, velocidad de crecimiento y de los síntomas que produce. Algunos casos se vigilan con estudios seriados; otros requieren biopsia, cirugía, radiocirugía o manejo conjunto con oncología y radioterapia.
Gliomas y metástasis cerebrales
- Gliomas de bajo y alto grado (incluido el glioblastoma)
- Metástasis cerebrales únicas o múltiples
- Correlación con oncología médica y radioterapia
- Biopsia estereotáctica cuando está indicada
Meningiomas, schwannomas y adenomas hipofisarios
- Meningiomas de convexidad, base de cráneo y seno cavernoso
- Schwannomas vestibulares (neurinoma del acústico) y de otros nervios craneales
- Adenomas hipofisarios funcionantes y no funcionantes
- Tumores del ángulo pontocerebeloso
Tumores raquimedulares
- Tumores intradurales y extradurales
- Metástasis vertebrales
- Tumores intramedulares (valoración conjunta)
- Estabilización de columna cuando está indicada
El manejo definitivo se define tras revisar su resonancia o tomografía completa. No todo tumor requiere cirugía inmediata; en varios casos la vigilancia por imagen es la conducta adecuada.
Abordajes de base de cráneo
La base de cráneo es una región donde convergen estructuras vasculares y nerviosas importantes. El abordaje se selecciona según la ubicación exacta de la lesión, su relación con estas estructuras y el objetivo del tratamiento (resección completa, parcial o biopsia).
Abordajes anteriores y anterolaterales
Utilizados para lesiones de fosa anterior y región orbitocraneal, entre otras localizaciones.
Abordajes laterales y posterolaterales
Para lesiones del ángulo pontocerebeloso y fosa posterior; en algunos casos con valoración conjunta con otorrinolaringología.
Cirugía endoscópica endonasal (por la nariz)
Abordaje con endoscopio por las fosas nasales, sin incisión en la cara, para lesiones seleccionadas de línea media: adenomas hipofisarios, craneofaringiomas y algunos meningiomas selares, según su anatomía.
Manejo multidisciplinario
Coordinación con oncología, radioterapia/radiocirugía, endocrinología u otorrinolaringología cuando el caso lo requiere.
Aneurismas y cirugía cerebrovascular:
abierta o endovascular, según cada caso
El Dr. Andrade atiende toda la patología neuroquirúrgica vascular, incluido el evento vascular cerebral (EVC) isquémico y hemorrágico. Ante un aneurisma, una malformación arteriovenosa, una fístula arteriovenosa dural o un cavernoma, no existe una única opción válida para todos los pacientes. La elección entre cirugía abierta (microquirúrgica) y terapia endovascular depende de la anatomía de la lesión, su localización, el riesgo individual del paciente y la evolución clínica.
Cirugía microquirúrgica
- Clipaje microquirúrgico de aneurismas cerebrales
- Resección de malformaciones arteriovenosas
- Bypass cerebral (revascularización) en casos seleccionados
- Evacuación de hematomas asociados a MAV o cavernomas
- Hematoma subdural
- Hematoma parenquimatoso
- Endarterectomía carotídea
Terapia endovascular
- Embolización de aneurismas con coils o dispositivos con o sin stent
- Embolización de malformaciones arteriovenosas y fístulas durales
- Angioplastia y colocación de stent carotídeo o intracraneal
- Procedimientos en coordinación con neurorradiología intervencionista
Si tiene un diagnóstico reciente de aneurisma, MAV, fístula o cavernoma, puede enviar sus estudios por WhatsApp para orientar mejor la consulta.
Cirugía de epilepsia
en Monterrey
Cuando las crisis no se controlan con medicamentos, la cirugía puede ser una opción. Primero se confirma que se trate de epilepsia farmacorresistente y se localiza con precisión el origen de las crisis.
Epilepsia farmacorresistente
Crisis que persisten tras el uso adecuado de dos medicamentos antiepilépticos apropiados, con impacto en la calidad de vida y la seguridad.
Localizar el foco epileptógeno
Videoelectroencefalograma, resonancia magnética y valoración neuropsicológica; en casos seleccionados, estudios adicionales, en conjunto con neurología.
Cirugía resectiva
Resección del área que origina las crisis (por ejemplo, lobectomía temporal o extirpación de una lesión como un cavernoma o un tumor de bajo grado) cuando el riesgo-beneficio es favorable.
La posibilidad de control de las crisis tras la cirugía depende del tipo de epilepsia y de la lesión; se explica de forma individual en consulta.
Radiocirugía cerebral:
tratamiento sin incisión
La radiocirugía concentra radiación de alta precisión en una lesión definida, evitando craneotomía. El Dr. Andrade cuenta con maestría en radiocirugía (Universidad Complutense de Madrid) y decide, caso por caso, si ésta es la mejor alternativa o si conviene cirugía abierta.
Metástasis, meningiomas y schwannomas
Lesiones pequeñas o residuales seleccionadas, a veces como complemento de la cirugía.
Malformaciones arteriovenosas
El efecto es gradual y la obliteración puede tardar años; requiere seguimiento por imagen.
Neuralgia del trigémino y otras indicaciones
Otras lesiones, como adenomas hipofisarios, también pueden valorarse para esta técnica.
La indicación depende del tamaño, la ubicación y el tipo de lesión; se define tras revisar sus estudios.
Cirugía endoscópica de columna
en Monterrey
El abordaje endoscópico permite descomprimir estructuras nerviosas a través de una incisión pequeña, con menor lesión de tejidos blandos, en casos seleccionados.
Hernia de disco y ciática
Dolor irradiado a la pierna o al brazo por compresión de una raíz nerviosa que no mejora con tratamiento conservador.
Estrechez de canal o foramen
Descompresión endoscópica en pacientes seleccionados con síntomas por estenosis.
¿Soy candidato?
No todos los casos son endoscópicos: si hay inestabilidad o deformidad puede requerirse otra técnica. Se decide tras la valoración clínica y por imagen.
El tratamiento conservador (fisioterapia, medicamentos, infiltraciones) suele ser el primer paso en muchos casos.
Reemplazo total de disco cervical y lumbar
con prótesis en Monterrey
Cuando un disco degenerado produce dolor o compresión nerviosa y el tratamiento conservador no es suficiente, la prótesis de disco permite descomprimir y, a la vez, conservar el movimiento del segmento. En pacientes bien seleccionados es una opción de primera línea, y requiere experiencia específica que no está disponible en todos los centros.
Prótesis de disco cervical
Sustituye el disco dañado por un implante que conserva el movimiento del segmento. Se utiliza en casos seleccionados de hernia de disco cervical con radiculopatía o compresión medular, por abordaje anterior.
Prótesis de disco lumbar
Indicada en pacientes seleccionados con dolor lumbar de origen discal en un nivel, sin inestabilidad ni artrosis facetaria importante, que no mejoran con tratamiento conservador.
Alternativa a la fusión
A diferencia de la artrodesis, que bloquea el segmento, la prótesis busca mantener su movilidad. La evidencia disponible la respalda en candidatos bien seleccionados.
¿Quién puede beneficiarse?
Pacientes con enfermedad discal limitada, buena calidad ósea, columna estable y movilidad conservada en el segmento, tras estudios de imagen completos.
Cuándo no se recomienda
Osteoporosis, infección, inestabilidad, deformidad, artrosis avanzada, compresión severa de múltiples niveles o alergia a metales, entre otros. En esos casos se valoran otras técnicas.
Técnica de selección y experiencia
Es un procedimiento que exige criterios estrictos de indicación, formación específica y el equipo adecuado, por lo que no se ofrece en todos los centros.
Ser candidato depende de la clínica, la calidad ósea y los estudios de imagen (resonancia, radiografías dinámicas y, en ocasiones, tomografía). Se define en consulta.
Cada decisión inicia
con un diagnóstico preciso
Antes de plantear cualquier tratamiento es necesario correlacionar los síntomas con los estudios de imagen disponibles: resonancia magnética, tomografía, angio-resonancia, angio-tomografía o angiografía diagnóstica, según el caso.
¿Qué tipo de lesión es?
Revisión de los estudios de imagen disponibles para caracterizar la lesión y, si es necesario, solicitar estudios complementarios.
¿Requiere tratamiento o vigilancia?
No todas las lesiones requieren intervención inmediata; en varios casos la vigilancia con estudios seriados es la conducta adecuada.
¿Abordaje abierto o endovascular?
Cuando el tratamiento está indicado, se explican las alternativas disponibles, sus beneficios y riesgos específicos.
¿Cuál es el plan más seguro para su caso?
Plan individualizado, con explicación clara de tiempos de recuperación y seguimiento posterior.
Dudas comunes sobre
tumores y cirugía vascular
Estas respuestas son informativas y generales. Cada caso debe valorarse de forma individual con base en su historia clínica y sus estudios de imagen.
¿Todo tumor cerebral requiere cirugía?
¿Qué diferencia hay entre el clipaje quirúrgico y el coiling de un aneurisma?
¿Los meningiomas siempre se operan?
¿Qué es la cirugía de base de cráneo?
¿Puedo enviar mis estudios antes de la consulta?
¿Qué síntomas neurológicos son de urgencia?
¿Cuándo se considera la cirugía para la epilepsia?
¿Qué es la radiocirugía y es una cirugía con incisión?
¿Qué es la cirugía endoscópica endonasal?
¿Qué síntomas produce un aneurisma cerebral y cuándo es una urgencia?
¿Todo aneurisma cerebral no roto debe tratarse?
¿Qué es la cirugía endoscópica de columna y qué padecimientos trata?
¿Dónde consulta un neurocirujano en Monterrey?
¿Qué es una prótesis de disco cervical o lumbar y en qué se diferencia de la fusión?
¿Soy candidato a un reemplazo de disco?
¿Atiende eventos vasculares cerebrales (EVC o “derrame cerebral”)?
Formación de
clase mundial
con atención en Monterrey
El Dr. José Luis Andrade Valencia es neurocirujano certificado (CMCN #1796), con formación internacional en Japón y Alemania. Su fellowship y subespecialidad en cirugía de base de cráneo y cirugía cerebrovascular los realizó en el Hospital Teishinkai, en Sapporo, Japón, además de formación en cirugía de columna mínimamente invasiva.
Dentro de su práctica dedica especial atención a la valoración y tratamiento de tumores cerebrales, lesiones de base de cráneo y enfermedad cerebrovascular, explicando con claridad cada alternativa —incluida la opción endovascular, coordinada con el equipo de neurorradiología intervencionista— y priorizando siempre el plan más seguro para cada paciente.
Atención a pacientes de Monterrey, San Pedro Garza García, San Nicolás de los Garza, Guadalupe, Apodaca, Santa Catarina y el noreste de México.
Subespecialidad en cirugía de base de cráneo y cirugía cerebrovascular.
Consejo Mexicano de Cirugía Neurológica A.C.
Opciones abiertas y endovasculares según cada caso.
Padecimientos neuroquirúrgicos que se atienden
Resumen de cada enfermedad: síntomas, cuándo acudir con urgencia, estudios y opciones de tratamiento. La información es educativa y no sustituye una valoración médica.
Cerebro y cráneo
Tumores cerebrales
Un tumor cerebral no siempre requiere cirugía inmediata. La conducta depende del tipo de tumor, su tamaño, su ubicación y los síntomas que produce.
Síntomas frecuentes
- Dolor de cabeza persistente o que va en aumento, a veces peor por la mañana
- Crisis convulsivas por primera vez en la vida adulta
- Debilidad, torpeza o adormecimiento de un lado del cuerpo
- Dificultad para hablar, entender o encontrar palabras
- Cambios en la visión, el equilibrio o la audición
Cuándo acudir con urgencia: Una convulsión, la pérdida súbita de fuerza, del habla o de la visión, o un dolor de cabeza explosivo requieren atención inmediata en urgencias.
Diagnóstico
El estudio principal es la resonancia magnética de cráneo con contraste; la tomografía ayuda en urgencias. Según el caso se agregan estudios de función o de vasos y, cuando es necesario conocer el tipo exacto de tumor, una biopsia o el análisis del tejido obtenido en cirugía.
Opciones de tratamiento
- Vigilancia con imagen. Algunos tumores pequeños, sin síntomas y de comportamiento benigno se controlan con resonancias periódicas.
- Cirugía. Cuando está indicada, busca obtener tejido para el diagnóstico y retirar la mayor parte posible del tumor con seguridad, según su ubicación y su relación con zonas que controlan funciones importantes.
- Biopsia estereotáctica. En tumores profundos o de difícil acceso permite obtener una muestra con una abertura mínima.
- Radiocirugía y radioterapia. Se usan solas o después de la cirugía, en coordinación con radioterapia y oncología.
Meningioma
El meningioma es un tumor de las meninges, las capas que cubren el cerebro. La mayoría es benigno y de crecimiento lento, y muchos no necesitan cirugía.
Síntomas frecuentes
- Dolor de cabeza persistente
- Crisis convulsivas
- Debilidad o adormecimiento de un lado del cuerpo
- Pérdida gradual de la visión o visión doble
- Pérdida del olfato o de la audición
Cuándo acudir con urgencia: Una crisis convulsiva, la pérdida súbita de visión o de fuerza, o el deterioro rápido del estado de alerta deben valorarse de inmediato en urgencias.
Diagnóstico
La resonancia magnética con contraste suele ser suficiente para sospechar el diagnóstico. Se evalúa su tamaño, su relación con vasos y nervios y si hay edema cerebral a su alrededor; el análisis del tejido confirma el tipo y el grado.
Opciones de tratamiento
- Vigilancia. Los meningiomas pequeños, sin síntomas y estables se controlan con resonancias periódicas.
- Cirugía. Se considera ante crecimiento, síntomas o compresión de estructuras vecinas. El objetivo es retirar el tumor con la mayor seguridad posible, y la ubicación determina el abordaje.
- Radiocirugía. En lesiones pequeñas, profundas o residuales puede ofrecer control del crecimiento sin incisión.
- Seguimiento. Después del tratamiento se mantienen estudios de imagen periódicos.
Glioma y glioblastoma
Los gliomas son tumores que se originan en las células de soporte del cerebro. Su comportamiento varía mucho según el grado, y el tratamiento suele requerir un equipo.
Síntomas frecuentes
- Dolor de cabeza progresivo
- Crisis convulsivas
- Debilidad o torpeza de un lado del cuerpo
- Alteraciones del lenguaje o de la memoria
- Cambios de conducta o de personalidad
Cuándo acudir con urgencia: La primera convulsión, la pérdida súbita de fuerza o del habla y la somnolencia progresiva requieren atención urgente.
Diagnóstico
La resonancia magnética con contraste es el estudio base y puede completarse con secuencias especiales de perfusión o función. El diagnóstico definitivo se obtiene al analizar tejido, mediante biopsia o cirugía.
Opciones de tratamiento
- Cirugía. Busca obtener el diagnóstico y retirar la mayor cantidad de tumor que sea seguro, preservando las funciones. En ocasiones solo es posible una biopsia.
- Radioterapia y quimioterapia. Son parte habitual del tratamiento y las indica y coordina oncología, según el tipo molecular del tumor.
- Seguimiento. Incluye resonancias periódicas y manejo de síntomas como las crisis convulsivas.
- Decisión conjunta. El plan se comenta con oncología médica y radioterapia, y se explica al paciente y a su familia con sus alcances y límites.
Metástasis cerebrales
Una metástasis cerebral es un tumor que llegó al cerebro desde un cáncer de otro órgano. Hoy existen varias opciones para controlarlas, que se eligen según el número, el tamaño y la ubicación.
Síntomas frecuentes
- Dolor de cabeza nuevo o progresivo
- Crisis convulsivas
- Debilidad o pérdida de sensibilidad en un lado del cuerpo
- Dificultad para hablar o para mantener el equilibrio
- Confusión o cambios de conducta
Cuándo acudir con urgencia: Una convulsión, la pérdida súbita de fuerza o del habla o la somnolencia intensa requieren valoración urgente.
Diagnóstico
La resonancia magnética de cráneo con contraste es el estudio de elección porque permite contar las lesiones y medir su tamaño. Se revisa en conjunto con los estudios del resto del cuerpo.
Opciones de tratamiento
- Cirugía. Se considera en lesiones únicas o grandes, con efecto de masa o síntomas importantes, o cuando se necesita confirmar el diagnóstico.
- Radiocirugía. Permite tratar una o varias lesiones, generalmente pequeñas, sin incisión, en una o pocas sesiones.
- Radioterapia. Se usa en casos seleccionados, solo o como complemento, y la indica radioterapia.
- Tratamiento sistémico. Oncología médica define la terapia del cáncer de base, que influye en las decisiones locales.
Adenoma hipofisario
La hipófisis es una pequeña glándula en la base del cráneo que regula varias hormonas. Un adenoma es un tumor benigno de esa glándula que puede alterar las hormonas o comprimir los nervios de la visión.
Síntomas frecuentes
- Pérdida de la visión lateral (campo visual) o visión borrosa
- Dolor de cabeza
- Alteraciones menstruales, secreción por las mamas o infertilidad
- Disminución del deseo sexual o disfunción eréctil
- Crecimiento de manos y pies o cambios en los rasgos de la cara
Cuándo acudir con urgencia: La pérdida súbita de visión o un dolor de cabeza explosivo pueden indicar sangrado dentro del tumor (apoplejía hipofisaria) y requieren atención inmediata.
Diagnóstico
Se solicita una resonancia magnética centrada en la hipófisis, estudios hormonales de laboratorio y, si el tumor está cerca de los nervios ópticos, una valoración del campo visual.
Opciones de tratamiento
- Medicamentos. En ciertos tumores, como algunos prolactinomas, el tratamiento médico es la primera opción y lo conduce endocrinología.
- Cirugía endoscópica endonasal. Se llega al tumor a través de las fosas nasales, sin incisión en la cara, cuando el tamaño, los síntomas o el tipo de adenoma lo indican.
- Radiocirugía. Puede considerarse para restos o crecimiento tras la cirugía.
- Seguimiento. Incluye laboratorio hormonal, imagen y control visual.
Schwannoma vestibular (neurinoma del acústico)
Es un tumor benigno que crece sobre el nervio del equilibrio y la audición. Suele avanzar lentamente, y el tratamiento busca controlar el tumor y proteger, en lo posible, la audición y el nervio facial.
Síntomas frecuentes
- Pérdida de audición en un solo oído, gradual
- Zumbido (acúfeno) en un oído
- Mareo o inestabilidad
- Sensación de oído tapado
- Adormecimiento o dolor en la cara, si el tumor es grande
Cuándo acudir con urgencia: La pérdida súbita de la audición o la debilidad facial repentina deben valorarse sin demora.
Diagnóstico
Se confirma con una resonancia magnética con contraste enfocada en los conductos auditivos internos y se acompaña de una audiometría para conocer la audición de base.
Opciones de tratamiento
- Vigilancia. Los tumores pequeños, estables y con pocos síntomas pueden controlarse con resonancias periódicas.
- Radiocirugía. Detiene el crecimiento en tumores de tamaño pequeño o mediano, sin incisión.
- Cirugía. Se indica en tumores grandes, que comprimen el tallo cerebral, o cuando otras opciones no son adecuadas. El abordaje se elige según el tamaño y la audición, con coordinación con otorrinolaringología.
- Rehabilitación. Se apoya con audiología y, si hay debilidad facial, con terapia especializada.
Hematoma subdural
Es una acumulación de sangre entre el cerebro y su cubierta. El hematoma crónico es frecuente en adultos mayores, a veces después de un golpe leve que ni se recuerda.
Síntomas frecuentes
- Dolor de cabeza que va en aumento
- Confusión, lentitud o cambios de conducta
- Somnolencia
- Debilidad en un lado del cuerpo o dificultad para caminar
- Caídas frecuentes
Cuándo acudir con urgencia: La somnolencia progresiva, la confusión nueva, la debilidad de un lado del cuerpo o las convulsiones, sobre todo después de un golpe en la cabeza, requieren atención inmediata.
Diagnóstico
La tomografía de cráneo suele ser suficiente para identificarlo, y puede completarse con resonancia. Se revisa también si hay factores que favorecen el sangrado, como los anticoagulantes.
Opciones de tratamiento
- Observación. Hematomas pequeños y con pocos síntomas pueden vigilarse con controles clínicos y de imagen.
- Drenaje quirúrgico. El hematoma crónico sintomático se drena con una abertura pequeña en el cráneo (trépano), con frecuencia con anestesia local o sedación.
- Craneotomía. El hematoma agudo suele requerir una cirugía abierta de urgencia para retirarlo.
- Ajuste de medicamentos. El manejo de anticoagulantes y antiagregantes debe hacerse siempre de acuerdo con su médico tratante.
Hidrocefalia
La hidrocefalia es la acumulación de líquido cefalorraquídeo dentro de las cavidades del cerebro. Puede presentarse a cualquier edad y suele tratarse con cirugía para drenar o desviar el líquido.
Síntomas frecuentes
- Dolor de cabeza, vómito y somnolencia
- Visión borrosa o doble
- Torpeza o inestabilidad al caminar
- Pérdida de memoria o enlentecimiento
- Pérdida del control de la orina
Cuándo acudir con urgencia: El dolor de cabeza intenso con vómito repetido y somnolencia, o la disfunción de una válvula ya colocada, requieren atención urgente.
Diagnóstico
Se confirma con tomografía o resonancia de cráneo. En la hidrocefalia normotensiva pueden agregarse pruebas como una punción lumbar de prueba, para valorar la respuesta a la extracción de líquido.
Opciones de tratamiento
- Derivación con válvula. Se coloca un sistema que desvía el líquido sobrante hacia otra cavidad del cuerpo, con mayor frecuencia el abdomen (derivación ventriculoperitoneal).
- Ventriculostomía endoscópica. En casos seleccionados, una endoscopía crea una vía natural para que el líquido circule, sin dejar válvula.
- Tratar la causa. Si la causa es un tumor, un quiste o un sangrado, se atiende de forma específica.
- Seguimiento. Las válvulas requieren revisiones periódicas y atención ante señales de que han dejado de funcionar.
Malformación de Chiari
En la malformación de Chiari, una parte del cerebelo desciende por la abertura que une el cráneo con la columna. Muchas personas no tienen síntomas; en otras puede requerir una cirugía de descompresión.
Síntomas frecuentes
- Dolor en la nuca o en la parte posterior de la cabeza, que empeora con tos, estornudo o esfuerzo
- Mareo o inestabilidad
- Adormecimiento u hormigueo en manos y brazos
- Dificultad para tragar o ronquera
- Zumbido en los oídos
Cuándo acudir con urgencia: La debilidad progresiva, la dificultad para tragar o respirar o el deterioro neurológico rápido requieren valoración urgente.
Diagnóstico
La resonancia magnética de la unión craneocervical es el estudio principal; puede complementarse con estudios del flujo del líquido y con imagen de toda la columna para buscar siringomielia.
Opciones de tratamiento
- Vigilancia. Si no hay síntomas, o son leves, se controla con seguimiento clínico y de imagen.
- Descompresión de fosa posterior. En pacientes con síntomas atribuibles al Chiari, se amplía el espacio en la base del cráneo, en ocasiones junto con una ampliación de la duramadre, para restablecer la circulación del líquido.
- Tratamiento de la siringomielia. Se busca con la descompresión que disminuya la cavidad; si no, se valoran otras opciones.
- Seguimiento. Se mantiene control clínico y de imagen después de la cirugía.
Traumatismo craneoencefálico (golpe en la cabeza)
Un golpe en la cabeza puede ser leve o grave. Conocer las señales de alarma ayuda a decidir cuándo se necesita valoración inmediata y, en algunos casos, cirugía.
Síntomas frecuentes
- Pérdida del conocimiento, aunque haya sido breve
- Dolor de cabeza intenso o que va en aumento
- Vómito repetido
- Confusión, somnolencia o dificultad para despertar
- Convulsiones
Cuándo acudir con urgencia: Estas señales requieren acudir de inmediato a urgencias. No espere a que pasen, sobre todo en niños, adultos mayores y personas que toman anticoagulantes.
Diagnóstico
La tomografía de cráneo es el estudio de elección en urgencias. Se valora el nivel de conciencia y, si es necesario, se realizan estudios adicionales.
Opciones de tratamiento
- Observación. Muchos traumatismos leves se manejan con vigilancia, reposo y revisión de señales de alarma.
- Monitoreo. En lesiones moderadas o graves puede requerirse vigilancia estrecha o monitoreo de la presión dentro del cráneo.
- Cirugía. Se indica para evacuar hematomas, reparar fracturas con hundimiento o aliviar la presión, mediante una craneotomía o una craniectomía descompresiva.
- Rehabilitación. La recuperación puede incluir terapia física, cognitiva y apoyo para la reincorporación a las actividades.
Cirugía de epilepsia
La mayoría de las personas con epilepsia se controla con medicamentos. Cuando las crisis persisten pese a un tratamiento adecuado, la cirugía puede ser una opción para algunos pacientes.
Síntomas frecuentes
- Crisis que persisten a pesar del tratamiento
- Pérdida de conciencia con movimientos anormales o sin ellos
- Episodios de mirada fija, automatismos o sensaciones extrañas previas
- Efectos secundarios importantes de los medicamentos
- Limitaciones en el trabajo, la conducción o la vida diaria
Cuándo acudir con urgencia: Una crisis que dura más de cinco minutos, crisis repetidas sin recuperación entre ellas o una lesión durante la crisis requieren atención inmediata.
Diagnóstico
La evaluación prequirúrgica la realiza un equipo e incluye videoelectroencefalograma, resonancia magnética de epilepsia y valoración neuropsicológica; en algunos casos se agregan estudios funcionales o de monitoreo más detallado.
Opciones de tratamiento
- Cirugía resectiva. Se retira la zona que origina las crisis, por ejemplo en la epilepsia del lóbulo temporal, o una lesión causante como un cavernoma o un tumor de bajo grado.
- Otras técnicas. Según el caso existen procedimientos de desconexión o de neuroestimulación, que se valoran con el equipo de epilepsia.
- Medicamentos. El tratamiento farmacológico continúa o se ajusta, bajo control de neurología.
- Seguimiento. Incluye control de crisis, de la función cognitiva y de la reducción gradual de medicamentos cuando corresponde.
Neuralgia del trigémino
Es un dolor facial breve, intenso y como de descarga eléctrica, desencadenado muchas veces por actos cotidianos como hablar, masticar o tocarse la cara. Tiene tratamiento.
Síntomas frecuentes
- Dolor facial súbito, muy intenso, como un choque eléctrico
- Se desencadena al tocar, hablar, masticar, cepillarse los dientes o con el aire frío
- Episodios de segundos o minutos, con intervalos sin dolor
- Afecta una mitad de la cara (mejilla, mandíbula, ojo)
- Con el tiempo, los episodios pueden hacerse más frecuentes
Diagnóstico
El diagnóstico es principalmente clínico. Se solicita una resonancia magnética de alta resolución para buscar un vaso que comprima el nervio o una causa secundaria.
Opciones de tratamiento
- Medicamentos. El tratamiento inicial suele ser con fármacos para el dolor neuropático, indicados y ajustados por un médico.
- Descompresión microvascular. Cirugía que separa el vaso que comprime el nervio y coloca un material que los aísla.
- Radiocirugía. Radiación precisa sobre el nervio, sin incisión; su efecto es gradual.
- Técnicas percutáneas. Procedimientos mínimamente invasivos que lesionan de manera controlada las fibras del dolor, en casos seleccionados.
Radiocirugía
La radiocirugía administra radiación de alta precisión sobre una lesión concreta, en una o pocas sesiones, sin craneotomía. Es una opción para casos seleccionados.
Síntomas frecuentes
- Metástasis cerebrales, meningiomas, schwannomas, adenomas hipofisarios
- Malformaciones arteriovenosas
- Neuralgia del trigémino
Diagnóstico
Antes del tratamiento se hacen resonancia y, en ocasiones, otros estudios de imagen, que se usan para delimitar la lesión y planear la dosis junto con radioterapia y física médica.
Opciones de tratamiento
- Cómo se realiza. Se inmoviliza la cabeza con precisión y se administra la radiación guiada por imagen. Suele ser ambulatoria.
- Cuándo se usa. Lesiones pequeñas o medianas, profundas o difíciles de operar, o restos después de una cirugía.
- Cuándo no es adecuada. Lesiones muy grandes o que comprimen estructuras importantes, donde puede preferirse la cirugía.
- Efecto gradual. Su efecto no es inmediato: el control de la lesión se evalúa durante meses o años con resonancias.
Cirugía endoscópica endonasal
Esta técnica usa un endoscopio introducido por las fosas nasales para llegar a lesiones de la línea media de la base del cráneo, sin incisiones en la cara ni en el cráneo.
Síntomas frecuentes
- Adenomas hipofisarios
- Craneofaringiomas y quistes de la región selar
- Algunos meningiomas de la base del cráneo
- Fístulas de líquido cefalorraquídeo por la nariz
Diagnóstico
Se planea con resonancia y tomografía de la base del cráneo, y estudios hormonales y visuales cuando se trata de lesiones de la región de la hipófisis.
Opciones de tratamiento
- Cómo se realiza. Con anestesia general, se avanza con el endoscopio por una fosa nasal hasta la lesión y se retira con instrumentos finos.
- Reconstrucción. Al terminar se reconstruye la base del cráneo para evitar fugas de líquido.
- Recuperación. Es frecuente la congestión nasal y el cuidado de la nariz durante algunas semanas, según indicaciones.
- Riesgos. Incluyen fuga de líquido cefalorraquídeo, sangrado, infección y alteraciones hormonales o visuales, que se explican de forma individual.
Dolor de cabeza: cuándo acudir al neurocirujano
La gran mayoría de los dolores de cabeza no se debe a una enfermedad grave. Aun así, algunas características obligan a descartar una causa estructural o vascular.
Síntomas frecuentes
- Dolor de cabeza súbito e intensísimo, el peor de su vida
- Dolor que empeora de forma progresiva durante semanas
- Dolor que aparece con tos, esfuerzo o al acostarse
- Dolor con vómito repetido o somnolencia
- Dolor con debilidad, alteraciones del habla o de la visión, o convulsiones
Cuándo acudir con urgencia: Un dolor de cabeza explosivo, o acompañado de debilidad, dificultad para hablar, convulsiones, fiebre con rigidez de cuello o somnolencia, requiere urgencias de inmediato.
Diagnóstico
Se parte de la historia clínica y la exploración neurológica. Según los datos de alarma, se solicita resonancia o tomografía de cráneo y, si procede, estudios de los vasos.
Opciones de tratamiento
- Causa estructural. Si se encuentra una lesión, se trata de manera específica: vigilancia, cirugía, endovascular o radiocirugía.
- Cefaleas primarias. La migraña y la cefalea tensional se manejan con medicamentos y cambios de hábitos, con neurología o medicina general.
- Evitar el abuso de analgésicos. El uso frecuente de analgésicos puede perpetuar el dolor.
- Segunda opinión. Si tiene estudios previos y dudas, puede enviarlos para su revisión.
Enfermedad cerebrovascular
Aneurisma cerebral
Un aneurisma es una dilatación de la pared de una arteria del cerebro. Muchos nunca dan síntomas; el objetivo del tratamiento es evitar que se rompan cuando el riesgo lo justifica.
Síntomas frecuentes
- Muchos no producen síntomas
- Dolor detrás de un ojo, visión doble o párpado caído, si comprimen un nervio
- Si se rompe: dolor de cabeza súbito e intensísimo, vómito, rigidez de cuello, pérdida del conocimiento
Cuándo acudir con urgencia: Un dolor de cabeza súbito y muy intenso, el peor de su vida, es una urgencia. Llame al 911 o acuda de inmediato a un hospital con atención neuroquirúrgica.
Diagnóstico
Se identifica con angiotomografía o angiorresonancia, y se precisa con una angiografía cerebral diagnóstica, que permite ver su tamaño, forma y relación con las arterias vecinas.
Opciones de tratamiento
- Vigilancia. Algunos aneurismas pequeños y de bajo riesgo se controlan con estudios periódicos y control de factores como la presión arterial y el tabaquismo.
- Clipaje microquirúrgico. Mediante una craneotomía se coloca un clip en el cuello del aneurisma para excluirlo de la circulación.
- Terapia endovascular. Con un catéter se ocluye el aneurisma desde dentro de la arteria, con espirales (coils), stents u otros dispositivos, en coordinación con neurorradiología intervencionista.
- Decisión individual. La elección depende de la anatomía del aneurisma, su tamaño y ubicación, la edad y el estado general; con frecuencia se discute entre neurocirugía y neurorradiología.
Malformación arteriovenosa (MAV) cerebral
Una MAV es una maraña de vasos en la que las arterias se conectan directamente con las venas, sin capilares de por medio. Puede sangrar o producir crisis convulsivas, y su tratamiento se define con mucho cuidado.
Síntomas frecuentes
- Hemorragia cerebral, con dolor de cabeza súbito y déficit neurológico
- Crisis convulsivas
- Dolor de cabeza recurrente
- Debilidad o alteración de la sensibilidad
- Soplo que el propio paciente percibe como zumbido pulsátil, en algunos casos
Cuándo acudir con urgencia: Un dolor de cabeza súbito e intenso, una convulsión o un déficit neurológico repentino requieren atención inmediata en urgencias.
Diagnóstico
Se sospecha con resonancia o angiorresonancia y se caracteriza con una angiografía cerebral, que muestra qué arterias la alimentan y cómo drena.
Opciones de tratamiento
- Observación. En algunas MAV, sobre todo si no han sangrado y su tratamiento tendría un riesgo alto, puede preferirse vigilar y controlar los síntomas.
- Microcirugía. Resección quirúrgica de la malformación, indicada en las que se pueden operar con seguridad.
- Embolización. Cierre de parte de los vasos con un catéter, solo o antes de la cirugía o la radiocirugía.
- Radiocirugía. Radiación enfocada que, con el tiempo, cierra gradualmente la malformación; se usa sobre todo en MAV pequeñas o profundas.
Cavernoma cerebral
Un cavernoma es un racimo de vasos pequeños y dilatados que puede sangrar de forma leve. Muchos son asintomáticos y se vigilan; otros se operan cuando producen crisis o hemorragias.
Síntomas frecuentes
- Crisis convulsivas
- Dolor de cabeza
- Debilidad, torpeza o adormecimiento focal
- Alteraciones de la visión o del equilibrio
- Con frecuencia, ningún síntoma
Cuándo acudir con urgencia: Un dolor de cabeza súbito, una convulsión o un déficit neurológico repentino requieren valoración urgente.
Diagnóstico
La resonancia magnética, sobre todo con secuencias sensibles a la sangre, es el estudio clave. La angiografía no suele mostrarlo y rara vez se necesita.
Opciones de tratamiento
- Vigilancia. Cavernomas sin síntomas, o en zonas de riesgo alto, se controlan con seguimiento clínico y por imagen.
- Cirugía. Se considera cuando hay hemorragia, síntomas progresivos o epilepsia relacionada con la lesión, y si su ubicación permite retirarla con seguridad.
- Radiocirugía. Se discute solo en casos seleccionados, con resultados menos claros que en otras lesiones.
- Epilepsia. Cuando causa crisis, se coordina con neurología para el tratamiento y, si es necesario, la cirugía.
Evento vascular cerebral (EVC)
Un EVC ocurre cuando se interrumpe el flujo de sangre a una parte del cerebro, por una obstrucción (isquémico) o por una ruptura (hemorrágico). Es una urgencia en la que cada minuto cuenta.
Síntomas frecuentes
- Desviación o caída de un lado de la cara
- Debilidad o adormecimiento de un brazo o una pierna, generalmente de un solo lado
- Dificultad para hablar o para entender
- Pérdida súbita de visión en uno o ambos ojos
- Mareo intenso con pérdida del equilibrio
Cuándo acudir con urgencia: Ante cualquiera de estos síntomas, llame al 911 o acuda de inmediato a un hospital con atención de EVC. No espere a que mejoren, no maneje usted mismo y anote la hora en que empezaron.
Diagnóstico
En urgencias se realiza una tomografía o una resonancia de cráneo y, según el caso, estudios de los vasos (angiotomografía, angiorresonancia o angiografía), del corazón y de laboratorio para encontrar la causa.
Opciones de tratamiento
- Tratamiento urgente. En el EVC isquémico puede indicarse la disolución del coágulo o su extracción mediante un catéter, solo dentro de una ventana de tiempo limitada y cuando se cumplen criterios médicos.
- Cirugía en el EVC hemorrágico. En casos seleccionados se evacúa un hematoma o se trata la causa, como un aneurisma o una malformación vascular.
- Cirugía descompresiva. Cuando el edema del cerebro es muy intenso, puede ser necesario retirar temporalmente una parte del cráneo para aliviar la presión.
- Prevención. Incluye el control de la presión, la diabetes, el colesterol y el tabaquismo, así como el tratamiento de la causa, por ejemplo la estenosis de la carótida.
Estenosis carotídea
Las arterias carótidas llevan sangre al cerebro. Cuando se estrechan por placas de colesterol, aumenta el riesgo de un EVC, y existen tratamientos para reducirlo.
Síntomas frecuentes
- Puede no producir síntomas
- Episodios breves de debilidad, pérdida de visión en un ojo o dificultad para hablar que se resuelven solos (isquemia transitoria)
- Un EVC establecido
Cuándo acudir con urgencia: Un episodio, aunque sea breve, de debilidad en un lado del cuerpo, dificultad para hablar o pérdida de visión debe valorarse de inmediato en urgencias.
Diagnóstico
Se estudia con un ultrasonido Doppler de las carótidas y se confirma con angiotomografía, angiorresonancia o angiografía, que miden el grado de estrechez.
Opciones de tratamiento
- Tratamiento médico. Control de la presión, del colesterol y de la diabetes, suspensión del tabaco y medicamentos que previenen la formación de coágulos.
- Endarterectomía carotídea. Cirugía que abre la arteria en el cuello y retira la placa, indicada en casos seleccionados según el grado de estrechez y los síntomas.
- Stent carotídeo. Alternativa endovascular que refuerza la arteria con un dispositivo, para pacientes en los que se prefiere este abordaje.
- Seguimiento. Controles periódicos de imagen y de factores de riesgo.
Columna vertebral
Hernia de disco lumbar
Una hernia de disco ocurre cuando parte del disco entre dos vértebras se desplaza y comprime un nervio. Muchas mejoran sin cirugía; cuando se necesita, existen técnicas de mínima invasión.
Síntomas frecuentes
- Dolor lumbar que se irradia a glúteo, muslo, pierna o pie
- Hormigueo o adormecimiento en una pierna
- Debilidad al levantar el pie o al subir escaleras
- Dolor que empeora al estar sentado, al toser o al agacharse
- Mejoría parcial al caminar o al acostarse
Cuándo acudir con urgencia: La dificultad para orinar o controlar el intestino, el adormecimiento en la zona genital o entre las piernas, o la debilidad que avanza en ambas piernas pueden indicar un síndrome de cauda equina y requieren urgencias de inmediato.
Diagnóstico
La valoración clínica es la base. La resonancia magnética confirma qué disco y qué raíz están comprometidos; las radiografías pueden usarse para descartar inestabilidad.
Opciones de tratamiento
- Tratamiento conservador. Medicamentos, fisioterapia, ajuste de actividades e infiltraciones; la mayoría de los pacientes mejora con este manejo durante las primeras semanas.
- Cirugía. Se considera si hay debilidad que avanza, dolor intenso que no cede tras un tratamiento adecuado o síntomas de cauda equina.
- Microdiscectomía. Se retira el fragmento herniado a través de una pequeña abertura, con microscopio.
- Endoscopia de columna. En casos seleccionados, la discectomía puede realizarse con endoscopio, a través de una incisión muy pequeña.
Hernia de disco cervical
Una hernia en el cuello puede comprimir un nervio, y causar dolor que baja al brazo, o comprimir la médula espinal, lo que requiere atención más cuidadosa.
Síntomas frecuentes
- Dolor en el cuello que se irradia al hombro, brazo o mano
- Hormigueo o adormecimiento en dedos
- Debilidad en el brazo o la mano
- Dolor que empeora con ciertos movimientos del cuello
- Torpeza en las manos o inestabilidad al caminar, si hay compresión de la médula
Cuándo acudir con urgencia: La pérdida de fuerza que avanza rápido, la dificultad para caminar o el control de la orina o el intestino alterado requieren valoración urgente.
Diagnóstico
Se realiza una exploración neurológica y una resonancia magnética de la columna cervical; las radiografías y, en ocasiones, la tomografía complementan el estudio.
Opciones de tratamiento
- Tratamiento conservador. Medicamentos, fisioterapia, collarín por períodos cortos e infiltraciones; muchos casos mejoran sin cirugía.
- Cirugía. Se indica ante déficit de fuerza, compresión de la médula o dolor que no mejora con el manejo adecuado.
- Discectomía cervical anterior. Se retira el disco por la parte delantera del cuello y se reemplaza por un implante para fusionar, o por una prótesis que conserva el movimiento.
- Abordajes posteriores. En casos seleccionados se descomprime el nervio por detrás, incluso con endoscopio.
Estenosis del canal lumbar
Es el estrechamiento del espacio por donde pasan los nervios en la parte baja de la espalda. Produce dolor o pesadez en las piernas al caminar, que mejora al sentarse o inclinarse.
Síntomas frecuentes
- Dolor, calambres o pesadez en las piernas al caminar o estar de pie
- Alivio al sentarse o al inclinarse hacia adelante
- Adormecimiento u hormigueo en piernas
- Debilidad en las piernas
- Dolor lumbar asociado
Cuándo acudir con urgencia: La dificultad para controlar la orina o el intestino, o la debilidad súbita en las piernas, requieren valoración inmediata.
Diagnóstico
La resonancia magnética muestra el grado de estrechamiento. Las radiografías dinámicas permiten ver si hay inestabilidad, y la tomografía ayuda a valorar el hueso.
Opciones de tratamiento
- Tratamiento conservador. Fisioterapia, ejercicio, medicamentos e infiltraciones epidurales para aliviar los síntomas.
- Cirugía descompresiva. Cuando los síntomas limitan la vida diaria o hay déficit neurológico, se amplía el canal para liberar los nervios (laminectomía o técnicas más limitadas).
- Fusión. Se añade cuando existe inestabilidad o deslizamiento de vértebras.
- Técnicas mínimamente invasivas. En casos seleccionados, la descompresión puede realizarse con endoscopio.
Espondilolistesis
Es el deslizamiento de una vértebra sobre la que está debajo. Puede causar dolor lumbar y compresión de nervios, y su tratamiento va desde fisioterapia hasta fusión de columna.
Síntomas frecuentes
- Dolor lumbar que empeora al estar de pie o al extender la espalda
- Dolor que baja por glúteos o piernas
- Pesadez o calambres en piernas al caminar
- Rigidez de la espalda o cambios en la postura
- Debilidad o adormecimiento en piernas, en casos de compresión nerviosa
Cuándo acudir con urgencia: La pérdida del control de la orina o del intestino, el adormecimiento entre las piernas o la debilidad progresiva requieren atención inmediata.
Diagnóstico
Se evalúa con radiografías, incluidas las dinámicas (en flexión y extensión) para ver inestabilidad, y con resonancia magnética para valorar los nervios. La tomografía ayuda a estudiar el hueso.
Opciones de tratamiento
- Tratamiento conservador. Fisioterapia, fortalecimiento del tronco, medicamentos e infiltraciones. Es el primer paso en la mayoría de los casos.
- Cirugía. Se considera con dolor o déficit neurológico que no mejora, deslizamiento progresivo o inestabilidad.
- Descompresión y fusión. Se liberan los nervios y se estabiliza el segmento con tornillos y un implante entre las vértebras (técnicas de fusión intersomática como PLIF o TLIF), para que las vértebras se unan.
- Seguimiento. Se controla con radiografías la consolidación de la fusión y la recuperación funcional.
Escoliosis
La escoliosis es una curvatura lateral de la columna. Muchas curvas solo requieren seguimiento; algunas necesitan corsé o cirugía, según su magnitud y su progresión.
Síntomas frecuentes
- Asimetría de hombros, cintura o caja torácica
- Una prominencia en un lado de la espalda al inclinarse
- Dolor de espalda, más frecuente en adultos
- Fatiga al estar de pie
- Dolor, hormigueo o debilidad en piernas, si hay compresión de nervios
Cuándo acudir con urgencia: La debilidad que avanza en las piernas o la pérdida del control de la orina o el intestino requieren atención inmediata.
Diagnóstico
Se evalúa con exploración clínica y radiografías de columna completa, de pie. Según el caso, se agrega resonancia o tomografía.
Opciones de tratamiento
- Observación. Curvas pequeñas y estables se vigilan con controles periódicos.
- Corsé. En adolescentes en crecimiento con curvas moderadas, puede evitar que progresen.
- Tratamiento del dolor en el adulto. Fisioterapia, ejercicio, medicamentos e infiltraciones.
- Cirugía. En curvas grandes o progresivas, o con compresión de nervios, se corrige y estabiliza la columna con tornillos y barras (fusión).
Fractura vertebral
Una vértebra puede fracturarse por un golpe fuerte o, en personas con huesos débiles, por un esfuerzo mínimo. El tratamiento depende de la estabilidad de la fractura y de si hay afección de los nervios.
Síntomas frecuentes
- Dolor de espalda súbito e intenso, a veces tras un esfuerzo mínimo
- Dolor que empeora al ponerse de pie o al moverse
- Disminución de la estatura o encorvamiento
- Debilidad o adormecimiento en las piernas
- Alteración del control de la orina o el intestino
Cuándo acudir con urgencia: Tras un accidente o una caída fuerte no mueva a la persona; llame a emergencias. La debilidad o el adormecimiento en las piernas y la dificultad para controlar la orina requieren atención inmediata.
Diagnóstico
Se estudia con radiografías, tomografía para el detalle del hueso y resonancia para valorar la médula, los nervios y la antigüedad de la fractura.
Opciones de tratamiento
- Manejo conservador. Analgesia, ortesis, movilización progresiva y tratamiento de la osteoporosis.
- Vertebroplastia o cifoplastia. Se refuerza la vértebra con cemento, por una punción, en fracturas osteoporóticas seleccionadas con dolor intenso.
- Estabilización quirúrgica. Cuando la fractura es inestable o hay lesión neurológica, se fija la columna con tornillos y barras y, si es necesario, se libera la médula.
- Prevención. Evaluar y tratar la osteoporosis disminuye el riesgo de nuevas fracturas.
Tumores de columna y médula espinal
Pueden originarse en la columna, en las cubiertas de la médula o en la propia médula. Su manejo depende del tipo de tumor y de si comprimen estructuras nerviosas.
Síntomas frecuentes
- Dolor de espalda o cuello persistente, a veces peor por la noche o en reposo
- Debilidad o torpeza en brazos o piernas
- Adormecimiento u hormigueo
- Alteración del control de la orina o el intestino
- Dificultad para caminar
Cuándo acudir con urgencia: La debilidad que avanza, la pérdida de sensibilidad o de control de esfínteres pueden indicar compresión de la médula y requieren atención urgente.
Diagnóstico
La resonancia magnética de la columna con contraste es el estudio principal. La tomografía valora el hueso, y se revisan estudios del resto del cuerpo cuando se sospecha una metástasis.
Opciones de tratamiento
- Cirugía microquirúrgica. Retira tumores intradurales o intramedulares cuando es posible, vigilando la función de la médula.
- Descompresión y estabilización. En metástasis o fracturas patológicas, se libera la médula y se fija la columna.
- Radioterapia o radiocirugía. Se indican en conjunto con oncología, solas o después de la cirugía.
- Seguimiento. Incluye resonancias periódicas y rehabilitación cuando se necesita.
Cirugía endoscópica de columna
Utiliza un endoscopio y una incisión pequeña para descomprimir los nervios, con menor lesión de los tejidos blandos. Es una opción para pacientes seleccionados, no para todos.
Síntomas frecuentes
- Hernia de disco lumbar o cervical con dolor irradiado
- Estenosis foraminal o del canal en casos seleccionados
- Quistes o fragmentos de disco que comprimen un nervio
Diagnóstico
Se decide con la exploración clínica y la resonancia, y puede requerir radiografías dinámicas o tomografía para descartar inestabilidad.
Opciones de tratamiento
- Ventajas posibles. Incisión de pocos milímetros o de un par de centímetros, menor lesión muscular, y en muchos casos menor estancia hospitalaria y recuperación más rápida.
- Cuándo no es adecuada. Con inestabilidad, deformidad, fracturas, tumores o enfermedad en varios niveles, puede requerirse otra técnica.
- Riesgos. Como toda cirugía: lesión de la duramadre, sangrado, infección, recurrencia o necesidad de otro procedimiento.
- Recuperación. Se indica movilización temprana y retorno gradual a las actividades.
Prótesis de disco cervical y lumbar
La prótesis de disco sustituye el disco dañado por un implante que conserva el movimiento del segmento. En pacientes bien seleccionados es una opción de primera línea, y no se realiza en todos los centros.
Síntomas frecuentes
- Dolor de cuello o de brazo por hernia de disco cervical
- Dolor lumbar de origen discal en un nivel, que no mejora con tratamiento conservador
- Compresión de raíz nerviosa o de la médula por un disco
Diagnóstico
Se revisan resonancia, radiografías dinámicas y, en ocasiones, tomografía para evaluar el disco, el hueso, las articulaciones y la estabilidad.
Opciones de tratamiento
- Candidato ideal. Enfermedad discal limitada, buena calidad del hueso, columna estable y movilidad conservada.
- No se recomienda con. Osteoporosis, infección, inestabilidad, deformidad, artrosis avanzada, compresión severa de varios niveles o alergia a metales, entre otros.
- Cómo se realiza. Por un abordaje anterior (adelante), se retira el disco y se coloca la prótesis.
- Riesgos. Incluyen los propios de toda cirugía de columna, además de aflojamiento o desgaste del implante a largo plazo.
Dolor lumbar y ciática
El dolor lumbar es muy frecuente y casi siempre mejora con tratamiento conservador. Conocer las señales de alarma permite saber cuándo se necesita una valoración especializada.
Síntomas frecuentes
- Dolor en la parte baja de la espalda
- Dolor que baja por glúteo, muslo o pierna
- Hormigueo, adormecimiento o debilidad en la pierna
- Rigidez matutina
- Dolor que empeora al sentarse mucho o al agacharse
Cuándo acudir con urgencia: La pérdida del control de la orina o el intestino, el adormecimiento entre las piernas, la debilidad progresiva, la fiebre o el dolor intenso tras un golpe fuerte requieren valoración inmediata.
Diagnóstico
Se parte de la historia clínica y la exploración. La resonancia se solicita si hay datos de alarma, déficit neurológico o dolor que persiste pese al tratamiento.
Opciones de tratamiento
- Medidas iniciales. Mantenerse activo, evitar el reposo prolongado, calor local, fisioterapia y medicamentos indicados por un médico.
- Infiltraciones. Pueden ayudar en casos de ciática persistente.
- Cirugía. Se considera en déficit neurológico progresivo, cauda equina o dolor incapacitante que no mejora con tratamiento adecuado.
- Prevención. Fortalecer el tronco, mantener un peso saludable y cuidar la postura reduce las recaídas.
Mielopatía cervical (compresión de la médula)
Ocurre cuando la médula espinal se comprime en la columna cervical por el desgaste, una hernia o ligamentos engrosados. Requiere atención oportuna porque el daño puede avanzar.
Síntomas frecuentes
- Torpeza en las manos (dificultad para abotonar o escribir)
- Inestabilidad o rigidez al caminar
- Adormecimiento en manos o pies
- Descargas eléctricas al flexionar el cuello
- Debilidad de piernas o brazos
Cuándo acudir con urgencia: La debilidad que avanza rápido, la dificultad para caminar o la pérdida del control de la orina, sobre todo después de un golpe o una caída, requieren atención urgente.
Diagnóstico
Se confirma con resonancia magnética de la columna cervical; las radiografías, la tomografía y, a veces, estudios neurofisiológicos complementan la evaluación.
Opciones de tratamiento
- Vigilancia. En casos muy leves y estables puede optarse por seguimiento cercano, con precauciones para evitar traumatismos.
- Cirugía. Se recomienda con frecuencia cuando hay síntomas moderados o progresivos, para detener el avance del daño.
- Abordaje anterior. Discectomía o corpectomía con fusión, o con prótesis de disco en casos seleccionados.
- Abordaje posterior. Laminoplastia o laminectomía, con o sin fijación, cuando hay varios niveles comprometidos.
Se aceptan seguros
de gastos médicos
El consultorio trabaja con aseguradoras de gastos médicos mayores para facilitar la atención del paciente. La cobertura depende de su póliza, por lo que conviene confirmarla antes de la consulta o del procedimiento.
Confirme su cobertura
Verifique con su aseguradora los términos de su póliza, el deducible, el coaporte y los hospitales y médicos incluidos en su red.
Envíe sus datos
Por WhatsApp puede compartir el nombre de su aseguradora y el número de póliza para orientarle sobre el trámite.
Programe su atención
Una vez aclarada la cobertura, se agenda la consulta y, si está indicado, se gestiona la autorización del procedimiento.
La aceptación y los montos cubiertos dependen de cada aseguradora y de cada póliza.